Una tarde de abril, cuando visité por primera vez Manzanares, hace ya, más de 9 años, hice un recorrido por el pueblo junto con el que hoy es mi marido. Una de mis primeras visitas fue a la Iglesia de la Asunción, donde está nuestra Virgen del Traspaso. Me conmovió acercarme a la Capilla lateral de la Parroquia que alberga a nuestra Madre y sobre todo ver la devoción que mi marido desde siempre le profesa.
Allí estaba ella, contemplando a Jesús muerto en su regazo tras el Descendimiento, sumida en un profundo dolor interior, por la pérdida de su Hijo, mostrando así su aceptación incondicional de la voluntad de Dios. Me pareció una imagen sencilla, y a la vez bella y me pregunté de dónde podría provenir esta obra, de qué taller podría haber salido, acostumbrada a las artísticas y antiguas tallas que por lo general lucen en los desfiles procesionales de la Semana Santa andaluza, y en especial de la Comarca de Jaén de la que provengo y donde me he criado. Mi marido me dijo que había sido hecha en los Talleres "El Arte Cristiano" de Olot, en Gerona. Y ahondando en el tema, pude saber que nuestra Virgen del Traspaso es el resultado de un diseño de la multitud de modelos que realizó el escultor Miquel Blay Fábregas (Olot 1866 – Madrid 1936), durante el tiempo que trabajó en dicho taller.
En ese momento tan especial en que la Virgen procesiona, tan esperado el resto del año, nuestro encuentro con nuestra Virgen del Traspaso supone un acontecimiento con gran carga emotiva. Queremos dar testimonio al pueblo de Manzanares de que creemos incondicionalmente en María, y dirigimos nuestras súplicas y nuestro agradecimiento a Ella, poniéndonos en sus manos, ofreciéndole y encomendándoles nuestra vida.
Pero la vida de una Cofradía, no sólo se queda ahí, Sé que es mucho el esfuerzo de los hermanos cofrades durante el año, para ver hecha realidad cada actividad que se proponen, porque desde mi experiencia y conocimiento de la misma, me doy cuenta de que cada año que pasa, los cofrades son conscientes de que pertenecer a una Cofradía debe ser algo más que el Desfile de nuestra Virgen por las calles el Viernes Santo. Ellos saben que es necesario implicarse como Jesús con la pobreza, y nuestra fe nos ha de ayudar a posicionarnos ante la crisis e intentar vivir la caridad, así lo intentan hacer con campañas de recogida de alimentos y mediante su presencia en las parroquias.
No podemos negar que las Cofradías están presentes en la vida social de este pueblo a lo largo de todo el año, participando en actividades festivas y de distinta índole. Todo esto, sólo es posible gracias al trabajo y esfuerzo desinteresado de nuestros cofrades, a esa ilusión que crece día a día en vosotros, y que os lleva a sacrificar vuestro tiempo libre, lo cual haría imposible emprender nuevos proyectos como el que la Hermandad ha acometido y que poco a poco se hará realidad: el tan soñado Guardapasos de “Nuestra Señora del Traspaso, Descendimiento y Santa Cruz”. Con el esfuerzo de todos seguro que este sueño se hará realidad.
Que nuestra Virgen nos guíe siempre, alivie nuestras tristezas y santifique nuestras alegrías. Nuestra fe hará que sigamos encomendándonos a nuestra Virgen del Traspaso en nuestras luchas y dificultades diarias. Debemos inculcar a nuestros hijos el Amor y devoción a Nuestra Madre, bajo la advocación de la Piedad, para que así se siga manteniendo el espíritu cofrade y el legado que hemos recibido, persista a lo largo de muchos años.