Estas flores se encuentran en el dintel de la puerta de la casa situada en el número 13 de la calle Patrocinio Biedma. Se trata de unas rosas hexapétalas o hexafolias (6 hojas), también denominada flor galana, rosácea o flor de agua, a la cual se atribuye un fin protector que al encontrarse a la entrada de la casa ahuyente los malos espíritus.
Originalmente fue considerada como un símbolo pagano que ya parece ser que existía en la Edad del Bronce, como una alegoría de la luz de los astros, principalmente el sol, cuando en todo el continente europeo era frecuente el culto al mismo. Más tarde, el cristianismo le atribuiría el significado de la Luz Eterna en alusión a la Resurrección y la inmortalidad del alma.
Otras civilizaciones como los romanos utilizaban este símbolo incluyéndolo en las estelas funerarias y también se puede ver este símbolo en el arte visigodo y románico.

