domingo, 29 de mayo de 2022

VIVIR LA SEMANA SANTA.

 De las celebraciones que se realizan a lo largo del Calendario Litúrgico en Manzanares, la Semana Santa es sin duda una de las fechas del año más esperada. Es obvio que este “fenómeno sociocultural y religioso” constituye una de las fiestas religiosas más populares y arraigadas en la mayoría de los pueblos y ciudades de nuestra geografía en las que multitud de procesiones recorren las calles. Somos muchos los que vibramos al ver nuestras imágenes y resulta ser un regalo para los sentidos, el poder contemplar las carrozas avanzando, con olor a flores y a primavera recién estrenada, velas, faroles e incienso y a su vez, el bullir de los cofrades y la gente, testigos de tanta belleza en las calles de nuestro pueblo.

Desde hace tres años consecutivos hemos experimentado, en los meses previos a esta fiesta, la incertidumbre de si podría desarrollarse o no con normalidad. También se ha notado la inquietud de las Cofradías que en este tiempo no han sentido la ilusión de la víspera de su estación de penitencia y han experimentado un cúmulo de tristeza al no poder llevar a cabo los ritos que al procesionar realizan. No obstante, su ilusión ha seguido intacta y durante todo el año se han seguido movilizando para organizar y celebrar cultos en honor y alabanza de las imágenes que veneran, para poder así apoyar y enriquecer la acción evangelizadora en nuestro ambiente y llevar a cabo una manifestación externa y pública de la fe que sienten y comparten; todo el esfuerzo de las personas que trabajan en las Cofradías de nuestro pueblo, lo engrandecen.

Pero es que, independientemente o no de que los pasos salgan, de la belleza de las imágenes o de la reacción que provoquen en nosotros, para los cristianos este tiempo litúrgico ha de suponer una invitación que nos lleve a participar intensamente en cuantas celebraciones tienen lugar en estos días en que conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Vivir la Semana Santa, con o sin procesiones, nos ayuda a avanzar en nuestra vida espiritual y renovar nuestro sentir cristiano, al suponer un tiempo de recogimiento y meditación que nos ofrece la oportunidad de olvidar las prisas de la vida, acercarnos a nuestros templos y crecer en la fe, para unidos en oración, poder reflexionar en la grandeza y trascendencia de los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Pidamos pues que todo lo vivido en Semana Santa, ya sea dentro como fuera de los templos, nos ayude a avanzar en nuestra vida espiritual, haciendo realidad un deseo de renovación en nuestro sentir cristiano, que no debe ser de un día, Cuaresma o Semana Santa, sino de todos y cada uno de los momentos de nuestra existencia. Y también no olvidemos que el testimonio de los cofrades de nuestro pueblo, la acertada acción de sus Juntas Directivas y nuestra oración por ellas, hará que nuestras cofradías avancen, crezcan y contribuyan a la renovación de nuestra Unidad Pastoral de Manzanares.

Para finalizar me encomiendo a la titular de mi Cofradía, la Virgen del Traspaso, para que nos consuele, nos acompañe y sostenga como a su hijo, en el a veces difícil sendero de la vida. Mi deseo también de que viváis estos días de Pasión con el recogimiento que merecen. Preparad vuestro corazón para acoger al Dios único y vivo que es nuestra Luz, la Esperanza y quien da sentido a nuestra vida. ¡Que podamos vivir con fe el Misterio Pascual y mantengamos siempre esta tradición heredada de celebrar la Semana Santa!.

MARÍA TERESA GARCÍA PERALES.

 

 

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