BUSCANDO LA PAZ.
El ser humano siempre ha buscado la Paz, algo muy ansiado, y más en los últimos tiempos, especialmente desde finales de febrero de 2022 cuando comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, una crisis que ha provocado el sufrimiento de miles de personas, provocando un éxodo de más de 10 millones de personas y consecuencias irreparables que nos afectan a todos.
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¿Cómo encontrar la Paz?
Si no estamos en Paz con nosotros mismos -Paz interior-, con nuestra familia -Paz familiar- o con los que viven a nuestro alrededor -Paz social-, será muy difícil alcanzar la Paz en el mundo en que vivimos.
En nuestra vida cotidiana podemos construir la Paz con acciones que mejoren nuestra relación con nuestros seres queridos en casa o con los demás, en el trabajo, en el lugar en que transcurre nuestra vida o en cualquier situación en que nos encontremos, sintiéndonos agradecidos por lo que la vida nos ofrece.
La Paz Interior.
Hay una paz interior que nos hace felices, la Paz consigo mismo, pero que no es siempre fácil de alcanzar. Hay muchas cosas que la dificultan: las prisas de la vida, las preocupaciones, los miedos o los acontecimientos tristes que nos paralizan y nos hacen sentir a veces que no podemos más.
La Paz comienza en nosotros mismos. Lo que hacemos influye en los demás; si nuestra actitud con nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, o las personas con las que compartimos nuestro día a día es pacificadora, contribuiremos a que esta sociedad cambie. A veces, sin darnos cuenta, una sonrisa y un gesto amable pueden ayudar a alguien a tener un buen día.
¿Cómo puedo tener Paz interior y mantener la calma que tanto a veces necesito? Nadie está exento de experimentar en su vida situaciones difíciles que desconciertan y que cada uno intenta superar de diferente manera. Dependiendo de nuestra condición, afrontaremos la adversidad de un modo u otro, si somos creyentes poniendo nuestra confianza en Dios, recordando el mandato de Jesús: “Seamos uno para que el mundo crea”. y si no lo somos, intentando mantener nuestra mente lo más ocupada posible, para que eso nos ayude a alejar pensamientos negativos y conseguir la paz interior que necesitamos. Nos puede venir bien expresar lo que sentimos, acudir a Dios o las personas que nos importan, contándole qué es lo que nos preocupa, con confianza y cercanía. Eso nos ayudará a sentir la paz interior que nos empuje a comprender lo verdaderamente importante en la vida, valorar lo que tenemos y no lo que nos falta, intentando conseguir los frutos de la Paz, como el amor, el perdón y el respeto hacia los demás, acercándonos a ellos de una manera diferente, escuchándolos, respetándolos y aceptando nuestras diferencias mutuas para convivir en Paz.
La Paz familiar.
Vivimos en un mundo donde la familia puede desarrollar un papel crucial para conseguir la Paz. En ella, se siente un amor inmenso entre sus miembros, a pesar que a veces haya falta de comunicación y diálogo, malentendidos, enfados, celos, etc…, pero que al fin y al cabo se solucionan practicando la tolerancia y perdonándonos como seres queridos que somos.
La familia está formada por personas vinculadas por relaciones de filiación o de pareja, donde los padres a partir de su experiencia son capaces de proporcionar un lugar apropiado para practicar la paciencia, el amor y el perdón.
La Paz Social.
En España, podemos afirmar, que desde que se aprobara la Constitución de 1978 que aún sigue vigente, hemos vivido el periodo de Paz más largo de nuestra historia y ello es un motivo que nos lleva a la esperanza, y a creer que sólo podemos cambiar el mundo mientras trabajemos y nos esforcemos por conseguirla.
Educar para la Paz.
Los maestros trabajamos a diario gestionando el conflicto a pequeña escala. Cuando hay un problema entre nuestros alumnos lo analizamos, buscando soluciones pacíficas, convencidos de que la Paz se construye día a día. Intentamos “Educar para la Paz”, transmitiendo valores que mejoren las relaciones humanas, que hagan felices a los niños y niñas que se nos ha confiado. De hecho, cada 30 de enero conmemoramos el Día Escolar de la No–Violencia y la Paz (DENIP) reconocido por la Unesco en 1993. De esta manera, los centros educativos incluyen en su programación la “Educación para la Paz”, en orden a reflexionar sobre aspectos tan importantes como tolerancia, solidaridad, el respeto a los Derechos Humanos, etc…
Aprendamos a vivir siempre con esperanza, esforcémonos y confiemos en que la Paz sólo es posible con la colaboración de todos.
Nota:
Texto extraído de mi Pregón a la Virgen de la Paz de Manzanares (21/01/2023).
MARÍA TERESA GARCÍA PERALES.
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